La hora de la venganza de acerca, y tristemente el mundo se tiñe de gris, trayendo consigo un delicioso aroma para los que los días y las noches se hacen eternas. El mismo gris de los cielos de Forks y el rojo que mancha sus tierras.
 
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 Sleigh Beggey

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MensajeTema: Sleigh Beggey   Jue Ene 29, 2009 10:02 am

pondre los dos primeros capitulos juntos)

CAPITULO 1

(off: esta historia contiene los nombres de las personas que mas conozco en el foro ya sea por rol o por chat, trate de plasmar un poco el carácter de cada quien y su relación que tienen con el pj principal, sin ánimos de ofender, espero guste)

Estaba esperando las noticias de mi vida, ese día tenia que recibir la carta de aceptación o (odiaba pensar en la otra opción) de rechazo, estaba en mi recamara, no sabia como llegaría el correo ya que nada de esa dimensión era normal, tal vez vendría de nuevo un mini-dragón o por teléfono, quien sabe, según yo había contestado todo correctamente, desde el día que me habían venido a decir que tal vez podía ser aceptada en la escuela Sleigh Beggey, que según ellos tenia lo necesario para entrar, no sabia como podría ser aceptada, jamas en mi vida había sido especial, aunque llevaba apellido de bruja o de gato, como opinaban algunos, nunca había hecho nada que mereciera la pena mencionar, pronto cumpliría 18 años, la edad propicia para entrar. Todavía no les digo porque esta escuela es tan especial ¿verdad? Bueno, les platicare desde el principio, todo comenzó el día de mi cumpleaños numero 17, estaba esperando a que mis padres despertaran cuando escuche que tocaban la puerta, baje con toda la calma del mundo pero para mi sorpresa mis papas ya estaban encargándose, pensé en regresarme a mi habitación cuando me llamaron.
Sisy, ¿podrías venir un momento, por favor?- me llamo mi madre, mientras conducía al invitado a la sala, los seguí con la duda plasmada en mi cara- este hombre- miro al extraño al parecer no se había presentado de la forma adecuada o no le era del agrado de mi madre que era muy especial con los que entraban a la casa me sorprendió que le permitiera a mi padre que lo pasara- dice que tiene una noticia para ti, bueno para nosotros.
mi nombre es Geoffrey de Monmouth- miro sonriente a mi madre, torcí la boca, ya sabia porque no le agradaba a mi madre, era muy confianzudo, aunque su nombre se me hizo conocido- vengo de la escuela Sleigh Beggey, y tal vez tengas un lugar en ese colegio- me miro de una forma extraña como si quisiera ver a través de mis ojos, al parecer le gusto lo que vio porque volvió a sonreír- no tienes algunas preguntas?.
Creo que se equivoca, ya tengo una escuela, bueno la tendré- corregí, todavía no me había llegado mi carta de Oxford- y esa escuela de la que habla jamas la había escuchado- mire a mis padres, ellos parecían estar al tanto de todo y ninguno tenia la cara que yo tenia, me acerque a ellos con la esperanza de que me explicaran que era toda esta tontería- mama? Papa? De que esta hablando el señor... - olvide su apellido
Sisy- dijo mi padre con voz tranquila- creo que no nos conoces tan bien como crees, bueno- vi como dudaba, miro a mi madre, quería que ella lo ayudara en lo que seguía- nosotros no somos tus verdaderos padres- solté todo el aire que me quedaba de un solo golpe, sentí como mis ojos comenzaron a llenarse de lagrimas, todo lo que me rodeaba lo veía lejano, me sentía en otra dimensión, todo me era tan surrealista, no quería creer lo que me estaban diciendo a los que hasta hace unos pocos minutos creía mis padres.
Es una broma ¿verdad?- con mis ojos surcados en lagrimas buscaba sus miradas pero ellos evitaban verme a la cara, me levante de su lado y me puse en pie, mire al extraño- ¿que quiere?
Quedrias tomar asiento, por favor- con una mano me indico un lugar junto a el, no me quedaba mas remedio, era eso o sentarme junto a mis... ya no sabia ni que eran, llegue junto a Geoffrey sin saber como, tome asiento, esperaba de todo- no eres humana- abrí la boca para decirle que estaba loco pero me detuvo con la mano- por favor hasta que acabe me dices todo lo que quieras- cambio de posición para quedar de frente a mi- ellos no son tus verdaderos padres, son sirvientes humanos de los reyes de Avalon, tu eres una silfide, hada del aire- me comense a reír y no pude evitar interrumpir.
O claro y ahora me va a decir que puedo hacer magia, volar y sacar conejos de sombreros- me torcía de risa, sin poder parar, después de 15 minutos me pude calmar y recobrar la compostura- lo siento, pero todo lo que me esta diciendo es un poco, ¿cual es la palabra? Ah ya, estúpido- me proponía irme de ahí ya que al parecer mis padres habían perdido la capacidad de movimiento y del habla, cuando di un paso fuera de la sala una fuerte brisa cerro la puerta, me voltie esperando ver la ventana abierta pero para mi sorpresa no lo estaba, mire al invitado- ¿ que fue eso?- le pregunte de manera grosera
tenia que demostrarte que lo que te digo es verdad, ahora si te podrías sentar te lo agradecería- me seguía hablando de manera tranquila pero con un trasfondo amenazante, mi instinto me decía que le obedeciera- en donde nos quedamos?, ah ya recordé, tus padres son los reyes de Avalon, ellos- dijo en un tono que dejaba claro que los consideraba menos- no son mas que sus siervos en la Tierra, se acostumbra que los hijos de soberanos se críen en la Tierra para no correr el riesgo de que sean asesinados, tu eres una silfide, un hada del aire, en Sleigh Beggey todos son seres, ¿cual palabra que usan los mortales?, mágicos, ahí seres como tu, que dominan el aire, los ahí de la tierra, y del agua, tratamos de que sigan el buen camino- mi subconsciente al parecer había estado trabajando porque de pronto recordé donde había escuchado su nombre.
Ya se quien es usted- me levante de su lado y fui al librero, extraje un libro sobre historia inglesa, al final encontré la pagina que estaba buscando y leí en voz alta- Muchas dudas que se han trasladado hasta las distintas teorías que han intentado explicar el origen de Stonehenge. La que en un principio se formuló provino de la mano de Geoffrey de Monmouth , obispo de San Asath y eminente historiador, quien, hacia el 1136 las nombró por primera vez con su nombre actual en uno de sus libros. Este indicó que las famosas piedras habían sido llevadas al lugar desde Irlanda por el Mago Merlín en los días de Ambrosio, para que sirvieran de mausoleo a los grandes reyes. En el círculo de menhires fueron enterrados, según él, tanto Ambrosio como Pendragón, tío y padre del Rey Arturo. De este modo se entroncaba a Stonehenge con la mitología artúrica- alce la vista con la boca abierta todavía no podía creer lo que oía pero no me quedaba otra cosa que pensar que decía la verdad- ¿es usted?- observe como sus labios se curvaban en una sonrisa, miro a mis ¿padres?
Veo que han hecho bien su trabajo- volvió a mirarme a mi- así es, trate de sacar un poco de su ignorancia a los mortales, pero ya vez eso nunca sirve- se rió de manera malévola, saco una carpeta amarilla tamaño oficio y me lo entrego- bueno cualquier duda solo me llamas y vengo, tenemos un problema como tienes mucho tiempo entre los humanos ocupas llenar toda esa información pero no te preocupes todo ira bien- me sonrió como si nos conociéramos de toda la vida, mire a mis padres, no podía pensar en ellos de otra manera, pero ellos parecían intimidados, no sabia si por mi o por el señor, cerré de golpe el libro y lo acomode, me mire las manos.
¿Entonces todo lo que me esta diciendo es verdad?- no me atrevía a levantar la vista- soy una... ¿hada?- alce una mano, me había dicho que era del aire, ¿o no?, me concentre en abrir la ventana y para mi sorpresa cedió, pegue un brinco cuando el vidrio tembló al chocar contra la pared de afuera, ni me atreví a mirar a nadie, solamente me volví a concentrar en la ventana, esta vez lo hice con mas cuidado o eso creí yo, porque al cerrarse pego tan fuerte en el marco que el vidrio se rompió en pedazos- ups- dije sonrojandome, me atreví a alzar la vista, vi que mis padres estaban sonriendo, me volví al invitado y ya no estaba.
Desde ese día mis padres me enseñaron lo mas indispensable, la escuela se encontraba en la Tierra por cuestiones de seguridad, estaba en Escocia, bajo el castillo de Edimburgo, durante todo este año trate de imaginarme como seria nunca ver el Sol, no, no podía, simplemente me negaba a pensar que no respiraría aire puro, practicaba un poco con eso de manipular el aire, pero no hacia progresos, mi madre me dijo que para eso era la escuela para aprender a controlar mi magia, pero yo insistía tanto con mis poderes que un día me prohibió usarlos, eso sucedió cuando tuvo que ponerle vidrio a la ventana de mi cuarto por quinta vez, en el sobre que me había entregado Geoffrey venia un cuestionario, con preguntas comunes que cualquier mortal habría podido responder, aun así me tarde mucho tiempo en contestarlas, un mes antes de que fuera la fecha de inicio de clases (25 de agosto) apareció en mi habitación un dragón en miniatura de esos que venden en la tienda de regalos pero a diferencia de esos este se movía y volaba, traía una carta que me indicaba que tenia que entregarle mi test contestado, me dio mucha risa cuando salio volando con la carpeta, no me atreví a ayudarlo con un soplo de viento por temor a que perdiera el equilibrio y dejara caer el sobre. Dentro de la carpeta que me habían entregado venia una carta que me decía como entrar a la escuela, el material que ocupaba y las reglas internas, tuve que leer 3 veces el reglamento porque no creía lo que leía:

REGLAMENTO INTERNO Y EXTERNO DEL COLEGIO SLEIGH BEGGEY

1.QUEDA PROHIBIDO USAR LA MAGIA FUERA DE HORARIO DE CLASES.
2.NO SE PODRA ESTAR EN EL AREA DE SALONES, CUANDO LAS CLASES YA HAYAN TERMINADO
3.NO SE PERMITEN DUELOS DE MAGIA
4.SE RESPETARAN ENTRE LAS DIFERENTES RAZAS
5.AYUDARAN CON EL ASEO ESCOLAR LOS DIAS QUE SE LES INDIQUEN

REGLAMENTO DE LOS EKECOS

1.SE PROHIBE POSEER OBJETOS
2.NO PUEDEN ALTERAR LOS JARDINES NI NINGUNA OTRA AREA DENTRO DE LA ESCUELA
3.NO ESTAN PERMITIDAS LAS PELEAS

REGLAMENTO DE LAS ONDINAS

1.SE PROHIBE ALTERAR EL FUTURO
2.NO ESTA PERMITIDO HECHIZAR A SUS COMPAÑEROS
3.TIENEN QUE ENCARGARSE DEL LAGO DEL COLEGIO
4.SE PROHIBE VOLAR FUERA DE HORARIO DE CLASES

REGLAMENTO DE LAS SILFIDES

1.TIENEN QUE HABITAR DENTRO DEL CASTILLO
2.SE PROHIBE USAR SUS PODERES DE FORMA NEGATIVA
3.NO ESTA PERMITIDO INVOCAR SERES QUE NO SEAN ESTUDIANTES
4.SE PROHIBE VOLAR FUERA DE HORARIO DE CLASES


Cuando termine de leer las reglas me quede con la boca abierta, ¿poseer objetos?, ¿alterar el futuro?, ¿invocar seres?, ¡¿VOLAR?!, vaya si que eso era nuevo, lo bueno era que por lo menos sabia un poco de ese mundo al que me adentraba.
Llego el día que me llegaría la noticia, tenia la ventana abierta, esperaba ver volar un mini-dragón, comenzaba a desesperarme y a ponerme ansiosa, tal vez no se tomaran la molestia de avisar a los rechazados, cuando iba a cerrar la ventana vi que hacia ella venia un pájaro, me quede embobada, pero ya estando cerca repare en que se trataba de un dragón de color blanco como la nieve, en sus patas traía un sobre un poco chamuscado, entro con suma elegancia en mi alcoba dejo la carta en mi cama y emprendió el vuelo de nuevo, corrí para abrirlo:

Señorita Cinthya Salem:

nos complace comunicarle que ha sido aceptada en la prestigiosa escuela de seres Sleigh Beggey, su cuestionario fue respondido de manera sobresaliente, nos encantaría verla dentro de nuestras instalaciones el día 25 de agosto del presente año, todo lo que necesita sera proporcionado por sus padres, felicidades y bienvenida.

Atten. Directora Wyvens

La carta era pequeña pero contenía una gran noticia para mi, baje rápidamente a darle las buenas nuevas a mis padres pero ya no estaban, me habían dicho que se marcharían en cuanto supiera si iba o no, si la respuesta era negativa vendrían por mi unos guardias que me llevarían ante los soberanos de Avalon, y si era positiva, bueno me iría a la escuela al día siguiente, aun así esperaba despedirme de ellos, ya que los consideraba todavía mis padres, pues llevaba 17 años viéndolos así, suspire cuando vi la casa vaciá, me encamine a mi habitación a hacer las maletas, vendría un vehículo especial para llevarme hasta la entrada del castillo de Edimburgo, cuando tenia tiempo libre (que era poco) había aprendido todo lo que podía sobre dicho castillo no se sabia mucho de el, aparte de la creación de la capilla de St. Margaret que fue construida en 1124, dormí mal esa noche, a la mañana siguiente me despertó alguien tocando la puerta, me asome por mi ventana y vi que se trataba de Geoffrey, le indique que esperara un poco, baje en bata y le abrí la puerta.
buenos días, Princesa Sisy- lo deje pasara un poco incomoda, ¿princesa me había dicho? Cuando estuvo dentro de la casa hizo una pequeña reverencia.
Bueno días, señor, si me permite iré a cambiarme y por mis cosas- no espere a que me contestara y subí a mi cuarto para arreglarme, en cuanto me puse un vestido color blanco aperlado y tuve mis cosas lista, baje de nuevo, sentía el corazón a mil por hora, Geoffrey tomo mis maletas sin decirme nada, salí de mi casa no sin antes mirar unos instantes lo que hasta hace 15 minutos consideraba mi hogar y mi refugio, cerré la puerta con el corazón quieto, me alejaba de todo lo que conocía, para ir a un lugar donde nada seria normal, desde este momento me di cuenta de que mi vida iba a cambiar para siempre.
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MensajeTema: Re: Sleigh Beggey   Jue Ene 29, 2009 10:02 am

CAPITULO 2

El viaje hasta Escocia no fue largo ya que no vivía muy lejos de ahí, en el camino Geoffrey me iba contando de mis verdaderos padres aunque para ser sincera no prestaba mucha atención, no me importaba ni me interesaba, me limitaba a mirar por la ventana del copiloto, el guardia continuaba con su cháchara cuando lo interrumpí
no ahí Sol?- le pregunte lo que me estaba preocupando desde hace tiempo.
Claro que si- se comenzó a reír como si la pregunta hubiera sido tonta- todo es cosa de magia, en realidad, el castillo de Edimburgo fue construido para usarlo de tapadera, por eso no has encontrado información sobre su construcción- solo asentí con la cabeza, ni siquiera le pregunte como sabia que había investigado sobre el castillo, suspire, las ganas que tenia antes de ir a Sleigh Beggey se había evaporado con las misma velocidad que mis padres terrenales habían desaparecido, llegamos a las faldas del volcán donde se encontraba la dichosa escuela, mire al sr. Monmouth, no sabia como íbamos a entrar, aparco en el estacionamiento junto a los otros carros.
Bajate- me ordeno, lo fulmine con la mirada aunque el no se dio cuenta, odiaba que me mandaran, de mala gana obedecí sabia que cualquier discusión era inútil, me recargue en la portezuela del copiloto esperándolo, bajo las maletas de la cajuela y se reunió conmigo- el castillo tiene una entrada a un hotel nuevo así que no es muy extraño que entres con maletas, iremos directamente a la capilla de St. Margaret, de ahí... sabrás que hacer- con todo lo que había estudiado sobre el castillo sabia exactamente donde estaba esa capilla, hasta me había aprendido quien y cuando fue construida, entre maravillandome de toda la construcción, me percate de que varios muchachos de mi edad o poco mas también llevaban maletas, pero los que eran mayores no se fijaban mucho en su alrededor, sino que caminaban hacia donde yo suponía estaba la capilla, fingí que mi acompañante silencioso no estaba a mi lado, un muchacho que me había llamado la atención me estaba mirando, si no tanteaba mal tenia mi edad o dos años mas, me sostenía la mirada y en contra de como yo era baje la vista sintiendo la cara arder, Geoffrey me agarro del codo y me condujo mas rápido, quería llegar antes que toda esa horda de estudiantes nuevos y no tan nuevos, entramos a la capilla y me coloco de pie en donde anteriormente uno se ponía de rodillas para orar- ahora te alcanzo.
Cerré los ojos nerviosa, pero antes de cerrarlos me di cuenta que el chico se estaba riendo al parecer de la cara de susto que tenia, de pronto sentí como si me dieran vueltas en un carrusel pero cada vez mas rápido, cerré las manos en puños, odiaba las vueltas y mas porque me mareaba horrible esperaba esa sensación de nauseas en el estomago pero nunca llegaron, los giros comenzaron a ser mas lentos pero no me atreví a abrir los ojos hasta que no estuve segura de que no me movía para nada, cuando mis pies estuvieron quietos alguien me jalo de la mano, abrí los ojos era Geoffrey.
pronto te acostumbraras, pero no te preocupes solo tienes que usar esa salida cuando comienzan las clases- no le conteste me limite a mirar a mi alrededor, si no estaban mal mis cálculos me encontraba a miles de metros bajo tierra pero en cambio el Sol brillaba en toda su plenitud en un cielo azul celeste, los arboles del bosque a mi espalda se mecían al compás de una brisa apenas perceptible, yo me encontraba parada en un sendero frente a la entrada de lo que parecía un enorme castillo color ladrillo, de techo alto, tenia varias ventanas con enormes balcones en varios de ellos ya estaban muchachos gritándose entre ellos, la cerca de la entrada era de hierro forjado, las puertas estaban abiertas y sobre estas las palabras Sleigh Beggey color rojo, alrededor de estas letras estaban dos dragones lanzando fuego hacia el nombre de la escuela, después de mirarlo un rato capte que el fuego de los dragones formaban las palabras- vamos entra, bueno fue un placer conocerte, princesa, hasta aquí llego mi misión- cuando me iba a voltear para agradecerle ya no estaba.
Genial- dije en voz alta aunque ya estaba sola.
¿disculpa?- me pregunto una voz masculina, me gire para encontrarme cara a cara con el joven que me había llamado la atención en el castillo, me sonreía- Oliver Kovak- me tendió una mano y yo como boba solo me limite a mirarsela- este...- volvió a bajar la mano y su sonrisa se fue borrando, di algo, pensé con desesperación pero mi cerebro parecía entumido, el muchacho era muy guapo, alto, pelo claro, tez clara y ojos de color, presentate, me susurro una voz en mi cabeza, por fin reaccione, me miraba como su dudara de mi capacidad del habla
Sisy Salem, no nada, solo que al parecer aquí no se usa eso del adiós- le tendí mi mano y el rápidamente me saludo, volvió a sonreír lo que me permitió ver unos dientes perfectos bajo sus labios carnosos, busque con la mirada mis maletas, cuando las localice me agache a recogerlas.
Permiteme- trono un dedo y las maletas tanto las miás como las suyas se alzaron en el aire, que mensa, pensé, yo controlo el aire, aunque claro que no me hubiera atrevido a hacerlo a lo mejor hubieran salido despedidas hacia el bosque y jamas volvería a verlas - Salem – repitió mi apellido e hizo que le prestara mas atención, levante la vista con curiosidad – Princesa de Avalon.
Por favor, solo Sisy – dije torciendo la boda, no quería que me conocieran por ser hija de unos reyes que jamas había oído y que no conocía – al parecer tu si sabes eso de la magia.
Ok, solo Sisy – se rió, comenzamos a caminar tardo un rato en contestar mi pregunta – un poco a mis padres no les agrada que controle los objetos – atravesamos la puertas de hierro y dejamos atrás a los dragones, en el centro del patio principal estaba una fuente hermosa de oro, ignorando a Oliver me acerque a mirarla, en el centro de la fuente estaba una escultura de una pareja agarrados de la mano, la mujer tenia unas alas grandes con incrustaciones de piedras preciosas, el cabello hasta media espalda, llevaba puesto un vestido hermoso de cola de sirena, en su cabello se entrelazaba una corona un poco sencilla en comparación con sus demás accesorios, su pareja tenia en la mano un cetro con adornos en forma de nubes, un traje típico de rey y una corona grande en su cabello corto – tus padres – me susurro Oliver al oído, pegue un brinco, no me había fijado que estaba muy cerca de mi, me voltie para verlo.
Wow, no sabia que hasta en la escuela los conocen – le di la espalda a la fuente y mire a mi alrededor, varios chicos me miraban, trate de hacer como que no se encontraban ahí – ¿que eres?
Soy un Ekeco, Sisy... controlo a los objetos – recordé lo que había hecho con las maletas así que no todos podían hacer eso.
Como telequinesis? - me aventure a preguntar, no tenia la mas mínima idea de que demonios era un Ekeco, has mas el ridículo al cabo no has cometido ningún error, esa maldita vocesita que me molestaba regreso a mi cabeza.
No exactamente, controlo los objetos, los invento y... los puedo poseer – lo voltie a ver con la boca abierta sin dar crédito a mis oídos, había dicho “¿poseer?”, se percato de mi mirada y nuestros ojos se encontraron de nuevo, mis mejillas se comenzaron a colorear de rojo carmesí, no quería parecer entrometida, en esta escuela debía de existir una biblioteca, en cuanto hubiera tiempo iría a buscar un buen libro sobre criaturas míticas, antes de que pudiéramos agregar algo mas, la puerta principal de la escuela se abrió en ese momento me fije que solamente quedábamos muy pocos, me di cuenta de que eramos los nuevos, alce la vista a los balcones y todos estos estaban llenos de alumnos en la cara se notaba que esperaban algo emocionante, me comenzaron a sudar las manos, con el rabillo del ojo note que varias personas salían de la escuela, alineándose, voltie la cara hacia ahí, eran 2 mujeres y 1 hombre, suspire de alivio cuando reconocí al hombre, era Geoffrey de Monmouth, dio un paso al frente la mujer que se encontraba al centro de la formación por su postura me di cuenta de que era la de mayor rango.
Bienvenidos a Sleigh Beggey, soy la directora Wyvens– nos sonrió un poco como para darnos confianza, con una mano abarco todo el recinto – este sera su hogar por un año, ya veremos que pasa el que sigue, las habitaciones son de 5 personas, se dividen al azar – de la nada hizo aparecer lo que de lejos parecía una hoja, pero entorne los ojos y caí en la cuenta de que del grueso de un bloc de dibujo y emitía un débil silbido, le indico a la mujer que se encontraba en su lado izquierdo, esta se coloco a su lado con una lista.
Como dijo la directora sera al azar, yo seré su maestra de Controles, Aynen – extendió la lista y mando llamar al primero, Ágata Azabia, paso y puso su mano derecha sobre la placa, tembló un poco y escupió una hojita diminuta, la directora la tomo y leyó lo que decía – Catalia de Braganza, Camille Stronfog y Kim de Lothorien – levanto la vista para ver acercarse al grupo que acababa de nombrar, todas iban un poco apenadas, atravezaron la puerta de la entrada dejando las maletas en el patio, volvio leer el siguiente nombre en la lista, Mildred Afton, la chica paso e hizo lo mismo que la anterior y como ya habia hecho la maestra leyo los nombres de la hoja, la siguiente fue Shadows Cox, paso y puso su mano en la lamina – Alessandrine Scabbia, Kirsten Frerniere, Map Dawson y Cinthya Salem – no estaba prestando atencion a lo que decia la profesora fue el codazo de Oliver lo que me hizo alzar la vista todos me miraban, la cara se me puso colorada, tratando de ignorar a todos camine hasta el grupo de chicas con las que iba a tener que compartir dormitorio, atraveze las puertas de madera rojiza, lo primero que se me vino a la mente fue la pelicula Titanic, el vestivulo y las escaleras eran del mismo material que la puerta principal, el techo alto estaba adornado por una araña de 6 patas, subimos al tercer piso a mano derecha donde al parecer estaban las habitacion la nuestra era la numero 354, nuestros nombres ya estaban en una placa de metal, alguien abrio la puerta, las maletas ya estaban ahi, entramos mirando a nuestro alrededor, contenia 5 puertas donde en lo alto del marco estaba un nombre, la sala comun tenia tapetes, sillones, un escritorio y un librero.
Bueno aqui estamos, me llamo Map Dawson – se presento una chica de pelo negro, estatura media y piel clara.
Asi es, yo me llamo Kiry Frerniere – nos sonrio una chica negra, al igual que su cabello, me sentia nerviosa entre tantas extrañas.
Yo soy Sisy Salem – trate de ser amigable pero mi forma timida me gano, me acerque a los libreros donde ya estaban ocupados por algunos libros: Las Ondinas y su Mundo, ¿Como vuelo?, Sleigh Beggey, escuela de razas, entre otros, se escucho a alguien tocar la puerta, una de las otras chicas abrio.
Hola, ¿a quien buscas? - tenia una voz melodiosa.
A Sisy, creo que aqui esta – levante la vista, era Oliver, voltie y lo vi tratando de asomarse para adentro cuando me vio me sonrio saludandome con la mano - ¿quieres ir a dar una vuelta?.
Sali del cuarto, asintiendole a Oli. Respire aliviada de estar lejos de esas chicas, no era que no nos fueramos a llevar bien pero me sentia mejor al lado de Oliver, caminamos en silencio un tramo, yo miraba por cada ventanal por el que pasabamos los alumnos de años mas arriba hacian que me quedara como tonta, yo jamas hare eso, pense con tristeza, suspire.
te ocurre algo? - me pregunto preocupado mi acompañante, lo voltie a ver, con una sonrisa de disculpa
no claro que no, solo que yo jamas hare nada de lo que ellos hacen – dije señalando a una muchacha volando hasta la ventana por la que estabamos mirando.
Claro que si lo haras, para eso estas aqui – me sonrio, sin saber la razon sabia que le tenia que creer, estando con el me sentia feliz.
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MensajeTema: Re: Sleigh Beggey   Jue Ene 29, 2009 10:03 am

CAPITULO 3 (nuevo)

Esa noche no dormí para nada bien, cuando escuche mi alarma me tape la cabeza con las almohadas, después de mi paseo con Oliver había regresado tarde a mi recamara pero me había topado con que una muchacha de nombre Alessandrine me había esperado despierta.
no paso nada – le había respondido, me dijo que se había preocupado por mi y que por eso me había esperado hasta que regresara, se lo agradecí y cada quien se fue a dormir. Volvió a sonar mi alarma.
¡Callate! - le grite enojada, me jale las cobijas para cubrirme toda.
No – me sorprendió que alguien me contestara así que me destape la cabeza, era Aless – no quedras llegar tarde a tu primer clase, vamos, anoche llegaste tarde pero eso no es pretexto – sentí como me jalo las cobijas, lograndolo, me levante de malas. Me empujo hasta la regadera, me di cuenta de que Alessandrine era de esas que te daban dolor de cabeza, me bañe mas dormida que despierta, salí del baño, de entre mi ropa escogí un pantalón blanco, una blusa de tirantes verde y una chamarra ligera a juego con mi pantalón, lo difícil fue los zapatos, pero elegí unos zapatos altos verdes, me peine con el pelo suelto con un listón verde, use los pendientes de oro que mi madre me había regalado hace mucho tiempo y me maquille lo mas rápido que pude.
Listo – le dije a mi guarda espalda que no me había querido dejar sola.
Estas perfecta, ahora corramos a desayunar – dijo jalandome de la mano, cuando salimos a la sala común ya no quedaba nadie, pero cuando abrimos la puerta para salir al pasillo casi nos tiramos mutuamente Oliver y yo, vi como mi compañera lo miraba ceñuda – nos vemos en clase.
Claro – la despedí con la mano, cuando me di cuenta de que estaba lo suficientemente lejos como para oír, suspire – vaya compañera que me toco, no me dejo sola ni un momento.
Hola – dijo divertido Oli, me di cuenta de que no lo había saludado.
Lo siento, hola – bostece – tengo muchísimo sueño, vamos a desayunar algo, tal vez un café me despierte – agite mi cabeza para despejarme, ni supe como había llegado al comedor, solo me percate de que estábamos en un lugar mas concurrido cuando las miradas se clavaron en mi - ¿porque todos me miran?
Princesa Sisy? - lo pronuncio como si fuera de lo mas obvio – ven vamos al fondo ahí nadie nos vera - lo seguí con la vista en el suelo, sabia que tenia la cara roja por lo caliente que la sentía, me fije que en el suelo había extraños símbolos, los trate de memorizar pero era imposible, todos eran diferentes, conté 378 azulejos hasta nuestro destino, Oliver retiro la silla para que me sentara, se lo agradecí con una sonrisa, nos habíamos sentado en una mesa para 4, el se sentó frente a mi, me tape la boca para reprimir otro bostezo, me prometí a mi misma no volverme a dormir tan tarde, pero me conocía lo suficientemente bien como para saber que eso nunca iba a pasar, me pare para irme a servir del bufete, tome pan tostado y un café, Oliver estuvo a mi lado todo tiempo, pero apenas y sentía su presencia, me deje caer en la silla, comense a masticar el pan con pereza, tenia muchísima flojera y sueño.
Vaya que si tienes sueño, Sisy – escuche que me dijo Oliver pero yo no le conteste nada, me acabe mi pan y mi café en lo que me pareció un tiempo muy corto, se oyó una alarma pero no supe de que era – es hora de entrar a clases eso es lo que significa ese sonido, ya me fije en tu horario y tenemos la primer clase juntos.
Me levante con pereza, en buen momento se me había ocurrido andar medio muerta, pero aun así me sentía mas despejada que en la mañana, me di cuenta de que Aless me estaba esperando en el vestíbulo, en cuanto me vio se acerco.
¿Ya estas mas despierta o sigues muerta? - me miro a la cara preocupada, los 3 nos encaminamos a nuestra primer clase, con Oliver a la derecha y Aless a mi izquierda me sentía como si fueran mis custodios, subimos quien sabe cuantos escalones, al principio trate de contarlos pero fueron haciéndose tantos que desistí en el numero 952, cuando entramos al salón me quede con la boca abierta, me sentía como si estuviera a la mitad de un bosque.
¿seguros que aquí es el salón? - hasta mi voz se oía a la intemperie, los que ya estaban dentro del salón me voltearon a ver pero ya me estaba haciendo experta en ignorarlos, las mesas eran para tres personas por fortuna, y para variar me senté en el centro de mis guardias, apenas había abierto la boca para preguntarle algo a Alessandrine cuando el maestro entro aula, respire aliviada cuando me fije que era Geoffrey, nos saludo con una gran sonrisa.
Buenos días muchachos, como es su primer día no los presionare mucho, por cierto mi nombre es Geoffrey de Monmouth, y si no saben que he hecho, la señorita Salem sabe exactamente que fue - me sonrió, pero cuando todos volvieron sus miradas hacia mi, lo único que pedía era que me tragara la Tierra, aunque siendo exactos ya estaba en el centro de la Tierra – en esta clase les enseñare a sacarle el mayor partido a los dones con los que nacieron, estoy seguro de que algunos ya los descubrieron pero otros todavía no, aunque cada raza tiene su propio poder todos y cada uno de nosotros tenemos un poder extra que muy rara vez se llega a repetir, pero aclaro, puede llegar a suceder.
¿y cuando se repiten es por algo? - lo interrumpió a la que identifique como Map.
Bueno, señorita Dawson, algunos dicen que cuando se repiten es porque son almas gemelas, pero no lo puedo asegurar, lo que haremos a continuación es tratar de saber cual es ese don con que las hadas de Aynen nos beneficiaron, empezaremos con usted, Map Dawson – mi compañera se levanto de donde estaba sonriente, sospeche que ya sabia lo que podía hacer, pero solamente se quedo ahí parada viéndonos, todos los que la estábamos mirando pusimos cara de interrogación, menos el maestro.
Si yo fuera usted profe, la próxima vez que venga seria bueno que despejara su mente – por la cara del maestro se extendió una sonrisa – morado – mire a Oliver con la esperanza de que entendiera algo pero el también tenia la misma expresión en el rostro, el maestro se giro hacia nosotros.
Lee la mente – no sabia que pensar y lo peor era que lo que fuera que pensara ella lo oiría – muy buena demostración, el siguiente por favor, Alessandrine Scabbia – mi hada guardiana se paro al frente de todos, pero al parecer ella no sabia cual era su don – no lo sabes – ella negó con la cabeza, tenia la cara colorada pero otra cosa que también había cambiado en ella, era el color de sus ojos, normalmente ella los tenia color café oscuro, pero en este momento eran naranja claro, abrí los míos con sorpresa, el maestro aplaudió maravillado – espejo del alma, wow, eso si que es fabuloso, para los que no sepan que es, el espejo del alma puede mostrarse en diferente partes del cuerpo, en la señorita Scabbia se muestra por los ojos cuando ella tenga una emoción fuerte sus ojos cambiaran de color, cuando se calmen volverán al color original, creo que el naranja significa... vergüenza – le dio unas palmaditas en el hombro indicándole que tomara asiento, así fueron pasando mis demás compañeros, después de 5 jóvenes mas... - Oliver Kovak – no le había preguntado si el tenia don, se levanto de mi lado y se paro junto al maestro, Oli me miro sonriendo, me puse nerviosa, pero aun así Aless se levanto de mi lado y fue hasta la ventana la mire un tanto preocupada temía que algo le hubiera pasado, después de 2 segundos regreso – manipulación, un precioso y a la vez peligroso don – el tono de voz del maestro había cambiado ya no era de entusiasmo sino de preocupación, Oliver regreso a mi lado, yo tenia las manos sobre la mesa, puso una de las suyas encerrado la miá bajo la de el, yo no la retire al fin y al cabo me gustaba se cercanía, todos fueron pasando hasta que solamente quede yo, me puse en pie cuando me fije que el maestro no seguía llamando – adelante Sisy – respire nerviosa no sabia que iba a pasar, me pare junto a Geo sin saber que hacer, lo único que quería que sucediera era que todos se fueran, en ese instante todos se pudieron de pie, excepto Heidi, ella tenia bloqueo mental, me quede sorprendida, después de unos pocos segundos regresaron, yo seguía al frente, me voltie a ver el profesor – otra de manipulación, es muy extraño que haya dos con el mismo don y mas en el mismo salón de clases, siéntate por favor – su tono de voz era el mismo con el que le había hablado a Oliver, me aleje de el volviéndome a sentar en mi lugar, fije la vista en la mesa, senti como Oli me apretaba la mano en señal de que me calmara, escuche que el maestro escribía algo en el pizarrón, alce la vista, era una tabla:




Monica Meyer (electricidad)
Lestat de Lioncour (bloquea los sentidos)
Alessandrine Scabbia (espejo del alma)
Heidi Flexo (bloque mental)
Sevastian Curner (predice el futuro)
Kiry Frerniere (confusión)
Cassidy Spencer (borrar memoria)
Oliver Kovak (manipulación)
Map Dawson (lee la mente)
Dyllia Walsh (obliga a decir la verdad)
Neils Dawson (carisma)
Shadows Cox (controla la suerte)
Anthea Hudson (controlar emociones)
Robert Kirsanov (control del agua)
Sisy Salem (manipulación)

aquí esta la tabla de sus dones, le sacaremos el máximo provecho, la primer lista es de las ondinas, la segunda de los ekecos y la tercera de las silfides - se volteo para ver el pizarrón, yo me quede sorprendida, ¿podía hacer que las personas hicieran lo que yo quisiera? Bueno excepto la chica que podía bloquearme, pero lo que mas me sorprendía era que tuviera el mismo don que Oliver, y eso de las almas gemelas hacia que no pudiera mirar a la persona que me tomaba de la mano, cuando sonó el timbre retire mi mano con delicadeza todavía sin mirarlo, tome mis cosas y me fui a reunir con Aless que estaba en la entrada con las demás chicas, ya las reconocía por cara y nombre.
Nos vamos a la siguiente clase, chicas? - les pregunte con un poco mas de entusiasmo de lo que en realidad sentía, todas me sonrieron y comenzaron a platicar, yo solamente estaba presente físicamente, porque mi mente seguía al lado de mi “alma gemela”, la siguiente clase paso rápidamente, ni la note, así fue hasta la hora de la comida, entre al comedor con la vista fija en el linóleo del suelo, sentí que alguien me dio un codazo, alce la vista, había sigo Shadows, me señalo con el dedo la mesa en la que me había sentado en la mañana ahí estaba Oliver que me saludo con una mano invitándome a sentarme con el como había hecho en el desayuno, yo negué con la cabeza y me disculpe con una sonrisa, su cara se descompuso, se levanto y salio por la otra puerta.
¿porque lo hiciste? - me pregunto Map, me di cuenta de que todas habían presenciado lo ocurrido, me limite a encogerme de hombros.
Tengo ganas de conocer mas a las personas con las que voy a vivir – siempre se me había dado bien eso de mentir, pero en lo que estaba mintiendo era en que no quería estar con Oliver, quería estarlo pero algo me lo impedía, nos sentamos a comer, como no había desayunado mucho esa mañana tenia demasiada hambre, nos fuimos a servir de 3 en 3 para que la mesa no se quedara sola, mi plato me lo llene, cuando ya iba para la mesa una chica de la primer clase choco contra mi, tirándome toda la comida encima.
Lo siento tanto – dijo tratándome de limpiar la ropa pero era un caso perdido – de verdad lo lamento tanto.
No importa, me tengo que ir a cambiar - me despedí de mis nuevas amigas y fui maldiciendo hasta mi cuarto.
¿Oliver? - me fije que alguien estaba recargado en el marco de mi puerta, en ese momento encajaron todas las piezas la chica no había chocado accidentalmente conmigo Oliver la había obligado así tenia que ir hasta mi habitación por nueva ropa, por eso me estaba esperando, entrecerré los ojos cuando me di cuenta que me había controlado indirectamente, abrí la puerta sin mirarlo, entre a la sala común pero sentí que me seguía - ¿que quieres? - le pregunte de mala manera, entre a mi recamara y abrí el closet, lo escuche dentro de mi cuarto, saque una falda negra y una blusa rosa fuerte, me metí al baño a cambiarme, cuando salí lo vi sentado en mi cama mirándome – te pregunte que que quieres.
A ti -
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MensajeTema: Re: Sleigh Beggey   Dom Feb 01, 2009 9:00 pm

CAPITULO 4

Quede en estado de shock cuando escuche la respuesta de Oliver
¿a... mi? - eso nadie me lo había dicho, en mi expediente amoroso si estaban varios novios, pero apenar conocía al chico que me estaba mirando, observe sus ojos, eran de un color chocolate hermoso, agite la cabeza no quería que hicieran de las suyas sus dotes naturales, para ser sincera el era guapísimo, inteligente, comprensivo y no me miraba como su fuera una princesa, cerré mis ojos.
Así es Sisy, se que apenas nos conocemos pero desde el momento que te vi en el castillo no te he podido olvidar, quiero mostrarte algo, por favor – su voz cambio hasta oírse como suplica, abrí los ojos y lo descubrí mirándome a los ojos preocupado, asentí con la cabeza, solo me cambie de zapatos por unos rosas y salimos juntos de mi cuarto, me tomo de la mano, yo no me resistí, pero aun así me sentía muy nerviosa, me condujo por un pasillo largo hasta una sala común nueva, antes de entrar leí que ese era su habitación – Sevs? - pregunto cuando entramos, se abrió una puerta y por ahí salio un joven de pelo largo color negro, piel morena, y ojos oscuros, no lo podía negar era atractivo a su estilo rebelde – le puedes decir a sis lo que viste? Por favor.
Claro hermano – hasta su forma hablar era mas amigable que la de varios – bueno desde anoche tu amado me ha insistido en “espiar” en tu futuro y lo que descubrí fue que tus padres te han elegido a alguien como marido y no creo que sea de tu agrado, es un príncipe caprichoso, hijo de papi – no pude evitar reírme, Sevastian me guiño un ojo a modo de complicidad – nada de tu tipo, en cambio... - se acerco hasta nosotros y puso una de sus manazas en el hombro de Oliver – este si es buen partido – lo miro de arriba a abajo – aunque no sirva para defenderte físicamente
Están locos – dije riéndome fuerte, en ese momento se oyó un fuerte golpe, Sevastian y yo nos giramos, había sido un estéreo que por los pedazos que se podían identificar era costoso, supe que había sido Oliver cuando este salio volando de espaldas por la fuerza del golpe de su compañero, yo me quede quieta en el mismo sitio – basta por favor.
Comenzaron a pelearse, rompiendo mas cosas a su paso, aprovechando el desastre que estaban haciendo ya que ninguno de los dos me hacia caso, fui hasta la habitación de Oliver, antes de entrar voltie para ver si no me estaba viendo pero seguían enfrascados en su disputa, abrí la puerta tratando de no hacer ruido, su cuarto parecía una replica de la época el Renacimiento europeo mezclado con lo moderno del siglo XX, la cabecera de la cama era de madera, al igual que los muebles, pero tenia lo ultimo en aparatos electrónicos
sabias que no es bueno entrar a una habitación mientras el dueño esta medio muerto en la sala? - pegue un brinco cuando escuche la voz de un hombre, en su tono de timbre había un tanto de misterio, me voltie y lo reconocí de la primer clase, me sonroje
no pretendía ser entrometida... Oliver esta bien? - me preocupo eso de medio muerto.
Si claro, los dos son un hueso duro de roer, por cierto me llamo Lestat de Lioncourt tu has de ser Sisy aunque claro seria un tonto si no te reconociera – entro al cuarto, hasta su andar era elegante, nunca había visto a alguien caminar así - ¿y tienes una razón para invadir propiedad ajena?
De hecho no, y me alaga que que sepas quien soy – me gire hacia el dosel de la cama – me encanta el Renacimiento, es como el nacimiento de Europa, la cuna de la civilización actual.
Vaya forma de expresarse, señorita Sisy, yo prefiero la Ilustración, son los quince años del viejo mundo, es donde todo se descubrió desde Galileo Galilei hasta Leonardo Da Vinci, ya sea en el campo de la ciencias hasta el arte, se crearon grandes obras y también grandes descubrimientos, pero al mismo tiempo asesinaron a muchos genios, por sus ideas revolucionarias – me sorprendió que supiera todo eso, me llevaría bien con el, a mi me encantaba leer libros sobre las diferentes épocas, pero el me ganaba y con creces, no lo podía negar.
Me parece que eres un experto en el área del conocimiento – dije sonriendole.
No para nada, solo me gusta no ser un ignorante, pero al parecer tu tampoco lo eres – se situó frente a mi, tuve que alzar la vista para poder verlo mejor, era altísimo – me agradan ese tipo de personas que saben el porque de las cosas, ¿tienes algún escritor favorito? - me quede pensando un rato, no sabia que responderle.
William Shekespeare, se que parece una frase hecha pero el te hace que te adentres en el trama de la historia, sientes la emoción del protagonista, sufres con el protagonista, es algo que muy pocos saben hacer – pasee la mirada por la habitación, localice el librero, me acerque para ver lo que le gustaba a Oliver, un libro capto mi atención, era negro con letras doradas, el titulo rezaba: La Familia Salem. Lo saque y note que algunas hojas tenían la orilla marcada, abrí al azar:

Muchos queremos saber que fue de la querida hija de esta pareja, algunos dicen que habita en la Tierra, otros que la mandaron a otro planeta por su propia seguridad, no estamos muy seguros, el rey y la reina no han querido resolver ninguna de nuestras dudas por lo que nos aventuramos a decir que ni siquiera ellos saben que fue de la heredera al trono de Avalon, todos esperamos algún día conocerla, la única información fidedigna que tenemos es que su nombre es Cinthya Salem, pero acaso son capaces los padres de abandonar a la suerte a alguien que nació de sus entrañas, una persona cercana a reina nos dijo que el anterior hijo de la familia real desapareció, a la hora de su nacimiento fue teletransportado al lugar donde iba a crecer, pero cuando cumplió 18 años y era tiempo de su entrada al Colegio Sleigh Beggey para razas, nunca llego, el encargado de su traslado aclaro que no lo pudo localizar, los padres terrenales que estaban a cargo de su custodia aparecieron muertos 1 mes después de que el príncipe fuera dado por perdido, la duda que tenemos es ¿que fue de su primer hijo? ¿la princesa Sisy se unirá a la suerte de su hermano? ¿sera cierto que los reyes no saben nada?

Así terminaba lo que Oliver tenia subrayado, así que yo había tenido un hermano y este estaba desaparecido o muerto, se escucharon risas de la sala y pasos hacia el cuarto, rápidamente deje el libro en su lugar aunque sabia que si Oliver preguntaba Lestat le diría
disculpa eso Sisy, es que Sevastian no sabe comportarse, hola Lestat – entro con seguridad no le había molestado que irrumpiera en su habitación, volví a sacar el libro y me gire para encararlo, me percate de que Lestat ya no estaba, cuando Oliver se fijo que libro era el que sostenía delante de sus narices, su cara se desfiguro, me lo quito de las manos – explicame eso de que yo tenia otro hermano, al parecer sabes mas de mi de lo que aparentas o acaso pretendes casarte conmigo y gobernar Avalon o... ya no se ni que pensar de ti, ¿como se te ocurrió encontrar toda esta información y no decírmela? - salí como torbellino del cuarto, no me había dado cuenta de que estaba gritando hasta que la cara de sus compañeros de cuarto se voltearon cuando pase a su lado, abrí la puerta de la sala común con fuerza y regrese corriendo hasta mi cuarto, escuche que alguien me seguía, con la practica aprendida en las vacaciones, arroje una fuerte ráfaga de viento que aminoraron el paso de mi perseguidor, alcance victoriosa mi sala común, ya iba llorando, cuando entre me fije que ahí estaban todas, fui hasta mi recamara y me encerré, escuche que se preguntaban entre ellas que me había pasado ya que había faltado a mi ultima clase, tocaron en mi puerta.
Abre la puerta Sisy, ¿que tienes? - reconocí la voz de Aless
Si Sisy abre, lo que sea que te haya pasado lo podemos solucionar y si alguien te hizo daño lo haremos pagar – esa era Map. Yo estaba acostada en mi cama no quería ver a nadie pero si iba a tener que compartir con ellas mi vida mejor que empezara de una vez, sin saber como les abrí la puerta desde mi cama con solo manejar el aire, entraron Aless y Map
Amiga que te paso – me pregunto Alessandrine, yo negué con la cabeza, cuando por fin pude abrir la boca...
¿ustedes que saben de mi, saben de donde vengo a donde voy, o quienes son mis padres? – las mire a las dos.
Yo no Sisy, se lo que todo el mundo sabe de ti, que eres hija de Avalon y que habías vivido en la Tierra, eso es todo, la verdad – cuando mire a los ojos a Aless sabia que me decía la verdad.
Yo tampoco se mucho de ti, pero... ¿porque nos lo preguntas? - las dos me voltearon a ver, de mis ojos seguían saliendo lagrimas, me sentía usada.
Oliver – fue lo único que pude decir, como vi que seguían sin entender, mire por la ventana para responder – el me ha estado investigando, hasta los libros estaban subrayados.
Antes de que ninguna pudiera agregar algo, se escucho un forcejeo en la sala, nos asustamos y salimos corriendo, yo todavía estaba descalza.
¡por favor déjenme entrar, ocupo hablar con ella! - escuche que decía Oliver, yo me quede recargada en la puerta de mi cuarto, desde donde estaba no me veía, Aless y Map tomaron las riendas del asunto, apartaron a las demás y encararon al intruso
¿que quieres aquí? Mira... no nos importa a que hayas venido no vuelvas Sisy no quiere hablar contigo sera mejor que no andes rondando por aquí – se escucho un portazo así que me anime a asomarme, habían cerrado la puerta, todas me miraban – tranquila no creo que vuelva y si quieres nosotras te acompañamos a la biblioteca a buscar todo lo que quieras.
Shadows se puso en pie con su habitual alegría
claro que si, si vamos todas todo sera mas rápido, pero... específicamente que es lo que quieres saber? - ese era el problema no sabia que era lo que quería averiguar y que no, me encogí de hombros
Chicas se lo agradezco de todo corazón, pero no creo que deban desperdiciar su tiempo en eso, al fin y al cabo son problemas míos – les sonreí a todas con sinceridad.
Ni hablar, vamos a ir todas – Kiry me puso una mano en el hombro, mientras Map iba por mis zapatos, regreso volando.
Aquí tienes, nena, y ahora no te hagas del rogar y vamos, que tenemos que estar en nuestros cuartos a mas tardar a las 9 y ya tenemos que estar cenadas – me jalaron del brazo apresurándome, me puse mis zapatillas y salimos del cuarto riéndonos
Al final encontramos la biblioteca pero cuando entramos nos dimos cuenta de que no seria una tarea fácil había cientos si no es que miles de libros, todas suspiramos cuando vimos lo que se nos venia encima, comenzamos con nuestro trabajo, cada una tomo un pasillo, no encontraba nada, solo historias viejas de como nacieron las razas, de las guerras entre los diferentes planetas, las rebeliones de las salamandras, me estaba desesperando, escuche un grito que no reconocí, corrí hasta el pasillo de donde provenía la voz
¡que pasa! - vi que Aless estaba en el piso desmayada, me arrodille junto a ella, le tome el pulso – solo se desmayo - todas estábamos asustadas ella era la que se encontraba mas al fondo, así que para llegar hasta le entrada era un buen tramo, vi que Map miraba hacia atrás de mi, me voltie rápido, estaban dos chicas mirándonos, una era la que me podía bloquear y la otra si no me equivocaba electrocutaba, Map entrecerró los ojos, les había leído la mente - ¿que le hicieron?
En realidad nada, solo nos divertíamos – las dos comenzaron a caminar hacia nosotras, no supe quien había movido a Aless hasta atrás, las demás nos acomodamos formando una fila – fue muy fácil, de hecho, tanto que queremos otro conejillo de indias, ocupamos perfeccionar nuestros dones – entrecerré los ojos con enojo, de repente vi que la chica electricidad miraba a la otra con rareza, y entonces comprendí que era Kiry, la había confundido, pero no duro mucho, cuando la otra le toco el brazo, esta volvió en si – no debiste hacer eso - alzo un brazo hacia nosotras, pero yo estaba tan furiosa que por arte de magia una ráfaga de viento las envolvió por completo, se formo un tornado, todas caímos al piso cubriéndonos la cabeza, alguien la paro, cuando levantamos la vista Aless ya estaba despierta y las otras habían desaparecido, regresamos al cuarto sin siquiera ir a cenar algo.
¿!Pero que demonios les paso a esas¡? - estaba enojada y sorprendida a la vez – ¿saben quienes son?.
Yo si – respondió Aless, tenia sangre en la parte posterior de la cabeza pero ya se le estaba curando, me habían explicado que a las silfides las heridas no duraban mucho, me encanto esa parte - eran Heidi Flexo y Monica Meyer, son ondinas, pero por lo visto no muy buenas.
Alejémonos de ellas, no son buena compañía -
¿y porque? A poco ahora tenemos que tener cuidado de en donde estamos para no toparnoslas, creo que esa no es una opción para mi - me chocaba tener que huir de la gente, eso me recordó a Oliver, nuestro primer día de clases y ya teníamos a dos psicópatas tras de nosotras, bonita manera de empezar el ciclo escolar.
Yo propongo esto – al parecer Map había estado haciendo su propio plan – no vamos a huir, pero tampoco nos vamos a meter en la boca del lobo, esa chica Heidi, es inmune a cualquiera de nosotras, y por lo visto puede proteger a su secuas, si nos las encontramos pobres, y si no... pues que felicidad para nosotras – nos reímos a coro, se escucho un leve golpe en la puerta, mire el reloj eran las 10 ya nadie podía estar en los pasillos, se volvió a escuchar, Kiry se levanto y abrió la puerta despacio todas la seguimos para protegernos las espaldas, era un ramo de tulipanes rojos, Aless se agacho y los recogió
Tiene una nota – la quito y leyó en voz alta – para mi niña hermosa, desde el fondo de mi corazón te pido perdón, te quiere: Oliver
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MensajeTema: Re: Sleigh Beggey   

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Sleigh Beggey
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